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  Investigación  

Documentos del Proyecto Pobreza

Sistema educativo regional crea desigualdades

En el rendimiento escolar de la población influyen dos factores: por un lado, el nivel socioeconómico de la familia de la cual proviene el individuo, y por el otro la fortaleza institucional del sistema escolar donde el mismo individuo acude

En medio del ocioso debate aparentemente “ideológico” sobre la función de la escuela, sostenido entre los propulsores del Proyecto Educativo Nacional y sus opositores “liberales”, hemos elegido investigar sobre los aspectos relacionados con la fortaleza institucional de la escuela. Medir el efecto de la organización de la escuela en el rendimiento escolar, supone evaluar las oportunidades que los sistemas educativos regionales brindan a la población. Esta investigación se hizo como parte del diagnóstico que se realiza en la segunda fase del Proyecto Pobreza en regiones tales como Yaracuy y Zulia.

Robustez del sistema educativo

Podemos afirmar que en el rendimiento escolar de la población influyen dos factores: por un lado, el nivel socioeconómico de la familia de la cual proviene el individuo, y por el otro la fortaleza institucional del sistema escolar donde el mismo individuo acude. La investigación que resumimos a continuación trata, sobre todo, del segundo factor.

No es una novedad decir que las capas más débiles de la sociedad tienen menos años de escolaridad y un rendimiento escolar bajo. Efectivamente, en el municipio Páez de Zulia, uno de los más pobres del país, de mil niños que ingresan en primer grado, sólo 90 lograrán completar el ciclo hasta sexto grado en el tiempo esperado (seis años). El promedio nacional es de 372 niños (datos del Ministerio de Educación Cultura y Deportes, [MECD] 97-98).

Sin embargo, sería interesante preguntarnos cuántos de esos resultados escolares son producto de la propia organización de los sistemas educativos. En qué medida la fortaleza institucional del sistema educativo frena los efectos negativos de la pobreza en el rendimiento escolar de la población. La hipótesis es que un sistema educativo robusto institucionalmente permite redistribuir mejor las oportunidades de los individuos que a él acuden (Reimers, 2000).

Los indicadores

Podríamos hacer un listado enorme de indicadores sobre la robustez de los sistemas escolares regionales, que irían desde los más objetivos hasta los más cualitativos. La fortaleza del sistema será medida esta vez a través del capital profesional declarado por los docentes en las planillas de información recogida por el MECD cada año. Buscamos conocer si la causa de mejores resultados escolares en municipios determinados es explicable por la forma cómo se ha distribuido el capital profesional de los docentes de esos municipios. Para ilustrar al lector, comparamos los municipios que presentan mejores resultados escolares (Sucre de Yaracuy y Maracaibo de Zulia) con los municipios que registran peores resultados escolares (Manuel Monge de Yaracuy y Catatumbo de Zulia). La base empírica de este estudio es limitada, sobre todo porque no permite métodos estadísticos muy sofisticados, sin embargo, estos resultados podrían guiar las decisiones de una política educativa de las regiones.

Situación del docente

Lo que soporta este indicador como posible factor explicativo de la efectividad del sistema es que ser o no ser titular (dueño) del cargo docente puede estar influyendo en la efectividad del sistema, en el entendido de que el status con el que cuenta el maestro puede llegar a ser un incentivo para su desempeño como trabajador. En los municipios donde existe una mayor proporción de docentes titulares en los tres primeros grados, existe una efectividad mayor. Una propuesta de política en este caso sería que los sistemas escolares incentivaran aún más el paso de docentes contratados a docentes titulares, a pesar de los efectos no deseados que pueda tener tal política respecto al desempeño docente en el largo plazo.

Títulos y efectividad

En cuanto a los títulos docentes que poseen los maestros, nuestra hipótesis es que mientras mayor sea la proporción de docentes ubicados en los tres primeros grados con títulos profesionales en educación y mayor sea la cantidad de años de escolaridad que éstos presenten, más alto debería ser el rendimiento escolar. No se deben sobreestimar estos indicadores, sobre todo porque estamos describiendo sistemas escolares institucionalmente débiles, razón por la cual debe ser más efectivo un sistema que tenga una mayor proporción de docentes titulados en los tres primeros grados, que un municipio que no cuente con esta realidad. Además, no podemos obviar las condiciones de los sistemas estudiados: en el caso de los municipios con mayores niveles de ruralidad, el sistema puede sustituir la necesidad de tener un docente con título, por personas sin títulos y que quieran hacer la labor de docente.

Años de servicio

Según López (2000) y Huberman (1989), a partir de seis años de servicio y hasta los quince años, el docente se encuentra en su mejor momento profesional. Se trata del momento en el cual se asientan los conocimientos adquiridos, se realizan compromisos profesionales y el docente tiene la oportunidad de hacer la síntesis entre la teoría y la práctica. Al contrario, los cinco primeros años de ejercicio profesional constituyen el período de aprendizaje, en el cual se está muy apegado a las reglas teóricas (cuando las ha cursado), o buscando recetas pedagógicas, en el caso de que se trate de un docente sin estudios formales.

Parte de lo que hemos querido poner a prueba con este indicador es tratar justamente de saber si la distribución de años de servicio puede llegar a tener influencia en la efectividad del sistema. En teoría, los docentes que tienen entre 0 y 5 años de servicio deberían ser aquellos que tienen un menor desempeño. Aquellos municipios que presentan baja efectividad puede que cuenten con una proporción mayor de docentes menos expertos en los tres primeros grados.

Un sistema como el descrito en este trabajo produce desigualdades, pues no está articulado sobre la base de distribuir oportunidades de manera más o menos equitativa.
 
Docentes  % de contratados  % sin título  % 0 a 5 años de servicio
Yaracuy
Sucre  
Manuel Monge 
 

0% 
65%
 

0%
0%
 

26%
71%
Zulia
Maracaibo
Catatumbo

15%
49%
 

7% 
70%
 

29%
40%

Fuente: MECD, 97-98, SISE, cálculos propios

Blas Regnault
IIES-Ucab