| Cum laude |
Néstor
Garrido condena la mediocridad
Garrido: «hay que ir más allá de títulos y distinciones» |
Néstor Garrido egresó
en 1986 de la Escuela de Comunicación Social, de la mención
Impreso con la distinción cum laude; es profesor activo de la misma
Escuela y tiene varios años dedicado a la labor docente, él
considera a sus alumnos parte integral de su vida. Para Garrido la mejor
forma de aprender es enseñar, como profesor siempre trata de ir
más allá del programa y motivar en el alumno la necesidad
de investigar, indagar y leer más para que sean los mejores.
Para Garrido la puntualidad, disciplina, responsabilidad y autoexigencia son los principios de la excelencia y el éxito en cualquier carrera. Cuando fue estudiante aseveró nunca faltar a clase y dedicarle gran parte de su tiempo al estudio y la lectura, piensa que los estudiantes, sobre todo de Comunicación hacen muy mal en descuidar sus estudios por el trabajo u otras actividades, porque la formación académica es imprescindible para ser un buen profesional. |
Garrido ama la lectura, vive por los libros; no en vano durante su adolescencia solían decirle “uslarcito”, en esa época se acostaba a dormir a las 8:30 de la noche para poder despertarse a las 3 de la mañana, hora que consideraba más propicia para el estudio. Este hábito aún lo conserva, se siente mucho más fresco a esa hora de la mañana para corregir exámenes, leer e investigar.
Néstor Garrido también se dedica a otras actividades como escribir poesía, guiones dramáticos, realiza investigaciones de carácter histórico sobre el judaísmo, colabora con la cátedra de Judaísmo Contemporáneo, estudia idiomas; además de español habla alemán y hebreo y le dedica otra parte de su tiempo al canto de fados -canción popular portuguesa-. Todas estas actividades Garrido las asume con mucha seriedad, y en todas tiene como norte lograr la excelencia, porque siempre trata de dar mucho más de lo que se le exige.
Durante su juventud fue pasante del diario El Impulso de Barquisimeto, asistente del profesor O’Sullivan con sus investigaciones sobre comunicación; asimismo fue reportero en El Nuevo Mundo Israelita y su director por cuatro años, trabajó en RCTV y realizó varios estudios en Semiología del Drama. En esta época su familia y sus compañeros fueron también un gran incentivo para él “Mi familia tenía gran confianza en mí, mis padres vivían en Barquisimeto y hacían un gran esfuerzo para que no me faltara nada aquí en Caracas y para pagarme la universidad. Decidí aprender y en la medida de lo posible sacar buenas notas para retribuirles el sacrificio; por otra parte mis compañeros y yo éramos muy competitivos, siempre luchábamos por ser el más creativo”.
Finalmente, para Garrido ser cum laude no ha sido una meta en su vida, su verdadera meta es la excelencia, dar lo mejor de sí en su trabajo, lograr que sus alumnos más que interesarse por una nota se interesen por aprender y por el estudio constante, que es a fin de cuentas lo más importante. “Ser cum laude es un honor, pero no es lo más importante, de nada sirve tener esta distinción si no se tiene un verdadero nivel para mejorar la sociedad, se debe alcanzar un criterio de superación que aporte bienestar y mejoras a nuestro entorno, pensar en el cum laude como la única meta es una actitud mediocre, la idea es trascender, ir más allá de los títulos y distinciones con acciones concretas que sean dignas de éxito ”