Una nueva investigación de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB Guayana revela que los estudiantes de último semestre se asumen como cartógrafos de la realidad, profesionales éticos y con pensamiento crítico; y constructores de la democracia. Su compromiso contrasta con un mercado laboral precario.
Los próximos comunicadores sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, extensión Guayana (UCAB Guayana), enfrentan un panorama de contrastes: mientras mantienen un firme compromiso con la ética y la transformación social, perciben el mercado laboral local como «limitado» y «precarizado».
Así lo revela la investigación Imaginario de los estudiantes próximos a graduarse de Licenciados en Comunicación Social sobre su futura profesión, coordinada por los profesores Anna Cian y Henry Patiño.
Impulsada por la coordinación de Investigación de la Escuela de Comunicación Social, el estudio explora las expectativas, motivaciones, perspectivas y preocupaciones de los futuros licenciados de cara al contexto laboral de la región, y el compromiso propio de quienes ejercen la profesión. Asimismo, destaca la visión crítica de estos jóvenes ante la realidad del país y la importancia que perciben sobre su propio rol como comunicadores.
“Tejedor de puentes”
La investigación, que se sustenta en entrevistas en profundidad a estudiantes de la carrera del último semestre, describe al comunicador social no sólo como un transmisor de información, sino como facilitador del diálogo democrático. En palabras de uno de los informantes, “el comunicador social es un cartógrafo de la realidad, traza rutas interpretativas (…) con el fin de contribuir a la libertad».
Para los futuros profesionales, la prioridad del ejercicio es la veracidad, la transparencia y la visibilización de problemas sociales en comunidades vulnerables.
Destacaron la comprensión del rol social del comunicador como puente entre la información y la sociedad, con énfasis en la ética y veracidad de datos, y como valores esenciales la honestidad, objetividad, integridad y compromiso social.

Futuros comunicadores están claros en su rol ético y como defensores de la democracia, pese a los desafíos de la profesión
Radiografía clara de los obstáculos
El coordinador de Investigación de la Escuela de Comunicación Social, Henry Patiño, destacó que el estudio desmonta la idea de que los estudiantes desconocen su campo laboral.
“Están claros de su rol profesional, pero también del contexto laboral al que se enfrentan y son críticos al respecto. Esto evidencia que en las cátedras y en la carrera, los profesores los conectan con la realidad de la profesión”, explicó.

Entre los desafíos que enfrentan comunicadores sociales están: censura y autocensura, condiciones laborales, y limitaciones en infraestructura y acceso a la tecnología
Los futuros egresados identifican con claridad al menos tres desafíos que determinan su ejercicio profesional en el futuro:
-Censura y autocensura: una barrera crítica identificada por los jóvenes en el contexto de las restricciones a la libertad de expresión en Venezuela, y que ha sido monitoreada y documentada por organizaciones como el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS).
-Condiciones laborales: las expectativas salariales chocan con la crisis económica y el estancamiento salarial, además de que -señalan- la mayoría de las ofertas carecen de beneficios socioeconómicos.
-Infraestructura y acceso a tecnología: el costo de servicios de internet confiables es elevado, y la compra de equipos audiovisuales actualizados se dificulta en un contexto de restricción laboral y económica.
Oportunidades en lo digital
Frente a oportunidades laborales «muy limitadas» en el mercado laboral de la región, por el debilitamiento de los medios de comunicación y el contexto de censura, los estudiantes observan el ciberespacio como la opción más viable para el desarrollo profesional.
Ven que la alternativa es el emprendimiento, o el ejercicio como profesionales independientes o freelance en áreas como redacción SEO, gestión de redes sociales, diseño o edición de videos.
“No se trata de esperar una vacante, sino de crear sus propias plataformas y diversificar las fuentes de ingreso”, explica una de las entrevistadas, destacando las oportunidades en el espacio digital.
“El futuro egresado posee una visión muy lúcida de la realidad política, económica y social que deberá navegar”, concluye el informe, al tiepo que resalta que la formación permanente especializada y la creación de redes de apoyo desde el networking, serán claves para sobrevivir en el ecosistema comunicacional venezolano.
Para María de los Ángeles Ramírez Cabello, directora de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB Guayana, esta investigación ayuda a comprender el mundo, además de servir de insumo para tomar acción.
“En este caso, buscamos entender las fortalezas y visión de nuestros estudiantes próximos a graduarse y los hallazgos están en sintonía con la realidad del ecosistema comunicacional regional y nacional, marcado por el debilitamiento de los medios por años de censura, persecución y restricción económica. Nuestros estudiantes saben que hay mucho por hacer para rescatar el ecosistema comunicacional de la región y el país, y están conscientes de que la comunicación y el periodismo son vitales para construir sociedades democráticas”, destacó Ramírez.

Para la Escuela de Comunicación Social, esta investigación ayuda a comprender el mundo, además de servir de insumo para tomar acción.
Agregó que los resultados también evidencian que los futuros comunicadores saben que, frente a estos obstáculos, todavía hay posibilidades de ejercer en plataformas digitales, construyendo redes y buscando prepararse constantemente.
“A partir del estudio buscaremos opciones para ser la mejor alternativa para que al graduarse sigan creciendo profesionalmente”, sostuvo la directora de la Escuela de Comunicación Social.
Pensum Comunicación Social
En ese sentido, la investigación arroja luces sobre el diseño curricular de la carrera en la UCAB, pues refuerza la evaluación constante de cara a su actualización.
“Esto nos propone una evaluación periódica de nuestro pensum no solo a lo interno con la pertinencia de las materias, sino también tomando en cuenta el contexto laboral, pues nos reta a mirar las competencias de los estudiantes que estamos formando, en comparación con los requerimientos de los empleadores”, sostuvo Patiño.
El pensum de Comunicación Social se renovó hace un par de años en respuesta a las tendencias mundiales. Patiño concluyó que la importancia de este estudio se ve desde distintas aristas: la reivindicación del rol vital del comunicador social en la sociedad, los retos que existen en el mercado laboral, y la necesidad de una revisión constante de la academia para formar profesionales competentes y competitivos.

Estudiantes ven posibilidades de ejercer en plataformas digitales
